Londres, 12 de mayo.- El Chelsea estudia la posibilidad de compartir con el West Ham United el Estadio Olímpico de Londres mientras se construye en el suroeste de la capital británica su nuevo estadio.

Tal y como asegura este miércoles la cadena británica BBC, los ‘blues’ ya habrían negociado con la Corporación de Desarrollo del Legado de Londres (LLDC, por sus siglas en inglés), el organismo que gestiona la reconversión de los espacios que albergaron los Juegos de 2012, su posible reubicación durante los próximos tres años.

Otros escenarios que se plantea el Chelsea son el estadio de Wembley, cuyo alquiler le costaría alrededor de 20 millones de libras al año (25,4 millones de euros), y el estadio de Twickenham, casa de la selección inglesa de rugby.

De acuerdo a la BBC, directivos del club de Stamford Bridge se reunieron con el consejo de dirección de la LLDC a finales de pasado año, pero todavía no han tomado una decisión.

De escoger finalmente el Estadio Olímpico, el Chelsea tendría que compartir con el West Ham los gastos de 2,5 millones de libras anuales (3,1 millones de euros) del alquiler del recinto, con capacidad para 60.000 espectadores.

El conjunto del este de Londres ganó la concesión del Estadio Olímpico en 2013 y desde entonces el Tesoro británico ha invertido más de 272 millones de libras (342 millones de euros) en la reconversión del recinto de arena de atletismo en campo de fútbol apto para la Premier League.

El West Ham, reacio al inicio de aportar cantidad alguna, contribuyó con 15 millones de libras (19 millones de euros).

Sin embargo, los ‘hammers’ no tendrán que pagar por las patrullas policiales, camareros, porterías, banderines de córner, limpiadores ni vendedores de entradas. Además, la calefacción y la iluminación también correrá a cargo de los dueños del recinto.

El pasado mes de diciembre, el Chelsea presentó el proyecto de remodelación de Stamford Bridge para convertirlo en un recinto con capacidad para más de 60.000 personas.

Si finalmente el club obtiene el permiso municipal, otorgado por el ayuntamiento de Hammersmith y Fulham, donde está ubicado el estadio, se llevaría a cabo la demolición total del recinto para comenzar a edificar uno nuevo a lo largo de los cuatro años siguientes.

El proyecto, valorado en algo más de 600 millones de libras (853,4 millones de euros), comenzaría a final de la presente temporada y obligaría al Chelsea a jugar fuera de la que ha sido su casa en los últimos 110 años durante los siguientes tres cursos, hasta el 2020/2021.

El nuevo y revolucionario diseño lo ha realizado el grupo suizo de arquitectos Herzog & de Meuron, que también proyectó y ejecutó la construcción del Estadio Nacional de Pekín, el Allianz Arena de Múnich o la remodelación del St. Jakob Park de Basilea.

Fuente: EFE

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